lunes, 19 de mayo de 2014

CRONICAZA TRANSVULCANIA 2014

PRE-CARRERA.

Hace unos 6 meses que nos apuntamos varios Zancadas a la Transvulcania ante un arrebato de ilusión extrem iniciada por Web.
Desde entonces nos fuimos haciendo un planning para entrenar una carrera de esta envergadura. Poca idea a lo que nos enfrentábamos.
Por fin llega el viaje que tantos meses llevábamos hablando y planeando.
Primer problema: el Presi se da de baja por motivos laborales, y Web casi sufre una depresión que no levanta cabeza. No todo está perdido, aún quedamos Gabi (y sus padres Teresa y Gabriel), Juan Carlos (y família: Babi, Bárbara e Inés), Sergio y Cati, Lobito, Amparo Thelma, Jose y servidora para animarle.
Nos vemos todos en aeropuerto de Madrid excepto Lobito que lleva en la isla estudiando su geografía y haciéndose fotos con todo famoso que se acercara en un radio de 20 m.
Llegamos a la isla bonita.
Tras acomodarnos y comer, unos mejor que otros, y por turnos, casi se juntó la pizza de Web con nuestros cafés (por llamarlo de alguna manera), decidimos ir a la Feria del corredor donde recogemos nuestros dorsales, fotos y poco más. La Feria no da más de sí.



Conseguimos ver a Lobito que parece un palmero más, totalmente integrado en la isla, con un amigo que ha conocido allí, Joseba, un chicarrón del norte, buen chaval.

El día previo a la carrera, decidimos visitar la isla, al menos una parte de ella.
Esta isla se caracteriza por tener las poblaciones a hora y media en coche como mínimo y más de 200 curvas, ríete del camino a La Andilla.
Vamos a la parte más alta de la isla, “Rock de los muchachos” bautizado por Amparo, no hubo manera de llamarlo Roque de los muchachos. Quedamos con Lobito por allí…..ya vendrá cuando despierte, ya que Web y yo decidimos salir del hotel prontito.

Tras varias paraditas para respirar aire puro, qué mal me sentó el café de calcetín del desayuno, al parecer la Nespresso no ha llegado a La Palma, por fin llegamos a nuestro punto de destino. Aparcamos donde nos parece, no hay nadie por esta zona, no me extraña, lo que nos costó llegar es para no ir. Decidimos estudiar el terreno. Web, como buen explorador, se da cuenta en el poder de fijación de la roca volcánica, lo que le proporciona seguridad al estudiar la baja posibilidad de caída por resbalón. Decidimos estudiar la poca anchura del camino de la carrera, teniendo “ligeros desniveles” a ambos lados, que el vértigo no se apodere de nuestra ilusión por correr.
Al volver al coche para seguir el camino, nos encontramos otro coche junto al nuestro, ¡es Lobito¡, nos ha encontrado. Decide estudiar también el terreno. Nosotros seguimos nuestra ruta. Obvio comentar más sobre las curvas que nos seguimos encontrando. Por fin llegamos a un restaurante recomendado donde decidimos comer (Lobito y Joseba llegan a tiempo) y reposar. En este momento de tertulia es donde adquirimos las marcas solares de paleta en brazo, Amparo escote forma picuda. A ver cómo disimulamos estas marcas.
Volvemos a Los Cancajos, que es dónde estaba nuestro hotel, para cenar en pizzería “Casablanca”, supuestamente a las 19:30 h. pero en La Palma las acciones se dan de manera tranquila, no puede ser de otra forma. Salimos del restaurante casi a las 22h¡¡, debemos dormir lo máximo que podamos porque el autobús nos recogerá a las 3 am¡¡¡. Intentamos dormir a pesar que tenemos conciertazo hasta las tantas justo enfrente del hotel donde estaba la feria de corredor¡¡

DÍA DE LA CARRERA
Hemos quedado a las 2:45 am en el hotel para salir a la parada de autobús. A mí, no me apetece desayunar a esa hora. Además, nos espera hora y media de viaje en autobús con sus curvas¡, mejor dejar el estómago como está. Juan Carlos, al parecer, hizo caso omiso.
Seis autobuses nos esperan, buena organización. Zancadas se divide en dos autobuses, mala organización, serán los nervios¡¡. A Web, Lobito, Jose y a mí, nos toca el “autobusero” listo, que efectúa un rodeo y acaba llegando el último y dejándonos en la parte superior del faro. Salimos del autobús donde estábamos calentitos, al frío invernal, el viento sopla con fuerza. Son las 4:30-4:45 h¡¡. Lobito y Gabi sacan sus mantas térmicas. Mientras desayunamos los que no lo hemos hecho. El café calentito para otro día.




Llaman a los corredores de la Ultramaratón para pasar por control. A continuación nos llaman a los mediomaratonianos para hacer lo mismo.
Llegan las 5:50h, se nota nerviosismo y emoción en el ambiente. Ponen la canción de la carrera, ACDC (Thunderstruck), Juan Carlos se vuelve como loco, no sé si las curvas le han afectado, el frío o lo que se ha tomado para desayunar, pero lo está dando todo minutos antes de la salida.
Cuenta atrás y salen los Transvulcanos a las 6:00 am¡¡¡. Impresionante la salida los que nos quedamos abajo y observamos.
Por fin¡¡ 6:30h salimos los de la media, decido quedarme desde la mitad atrás para no hacer mi característica “arrancada de caballo, parada de burro”. Comenzamos la subida casi de inmediato. El terreno es igual que arena de playa pero negra. Voy de manera cómoda, no quiero forzar mucho porque no sé lo que me viene, pero voy avanzando puestos poco a poco.
Tras el primer avituallamiento se acerca un chico y me comenta que llevo buena marcha, me pregunta si puede correr conmigo la carrera. Acepto con la condición que si se ve mejor que avance, no me importa, pero decide que no, iremos juntos.
Durante la carrera, me va animando, es un crack dando ánimos, y lo cierto es que subiendo iba yo más lenta, con lo que decide que yo marque el paso, así no fuerzo más de mis posibilidades.
A mitad de carrera, me dice Javier, que así se llama mi nuevo compañero, que pare a mire lo que hemos recorrido y lo que nos rodea.






A veces, nos centramos en avanzar en las carreras sin darnos cuenta de los paisajes que estamos atravesando.
Seguimos subiendo y llaneando o bajando poco o nada.
No sé en qué momento, Javi me comenta que correr esta media maratón es una promesa que se hizo con algo que le ocurrió hace 4 años y cuando lleguemos a meta me lo contará.
En otro momento de la carrera, no recuerdo bien, creo que era pasando más de la mitad, Javi lo tengo por delante y me va animando, levanto la vista para decirle que voy bien y veo a Web¡¡¡ qué ilusión me hizo¡¡¡ y menudo grito pegué. Le invito a ir juntos al Refugio del Pilar, nada me hacía más ilusión que llegar con algún Zancadas a meta, pero Web está “jodido”, su dedo le duele bastante y no sabe cuándo llegará. Además el camino de arena es lo peor para el dedo porque es el que más utilizas para avanzar. Web me dice que vaya tirando porque si no se agobiará porque no puede ir muy rápido. Le entiendo, yo habría hecho lo mismo y sé que si me quedo con él, Web estará incómodo. Decido entonces seguir, alcanzo a Javi, seguro que bajó su velocidad para esperarme. El camino sigue siendo de arena, aunque de piedra más grande, pero arena. Me acuerdo de Web, esto le va a costar.
Por fin una bajada, técnica cero, sigue siendo de arena por lo que me dejo caer y empiezo a darlo todo, pensando que ya no hay más subiditas, pues sí, aún tenemos que subir más, por eso le llaman las Deseadas, ahora lo entiendo.
Durante el recorrido intento hablar con Javi pero me aconseja que no hable, que me centre en la carrera y en la respiración. Lo cierto es que nadie habla, Web y yo lo comentamos porque nos extrañó bastante, era una carrera silenciosa. Xindi no podría hacer esta carrera, a no ser que practique no hablar.
Por fin pasamos las deseadas¡¡¡ comienza la bajada, me encuentro bien y emocionada, con ganas de bajar y sobretodo con fuerza para ello. Por fin llega la meta, entramos juntos¡¡¡
Javi entra llorando, muy emocionado. Me comenta el motivo por el cuál corre esta carrera.
Hace cuatro años le diagnosticaron una enfermedad que no tiene cura. La medicación le permite tener buena calidad de vida, de momento. Ante esta noticia, decidió empezar a correr y se puso como objetivo esta carrera. Perdonad, me salgo de la Crónica y digo “OLE SUS HUEVOS”. Vuelvo. Hay personas que, ante una noticia así se derrumban y otras como Javi, son muy valientes y con gran fuerza anímica. Objetivo conseguido¡¡¡ seguro que no será el único. Le deseo muchos objetivos así, y si podemos coincidir en alguna carrera.

Tras acabar, no sé si web llegará a la meta de la media. Todo el camino de subida es igual y dudo si esperarlo o no. Hay poca cobertura, decido bajar a los llanos a meta.
Me encuentro con Amparo, Babi (Bárbara e Inés) y Cati tras ducha al menos con agua caliente. Viene Web en el siguiente autobús. Decidimos esperar a Gabi que ya ha pasado por el último control. Llega una hora más tarde de lo que él espera, para nosotros una máquina, nos ponemos como locos en cuanto lo vemos, entra en menos de 10 horazas¡¡¡, me parece impresionante.
A partir de entonces, decidimos esperar a que vayan llegando el resto de los Zancadas. El siguiente, Lobito, abandona de forma obligada por un golpe de calor a falta de 11 km¡¡¡. Web va a recogerlo cuando llega  a los Llanos. “La maldición de la trompeta” según Pedro, se ha cumplido.
El siguiente Juan Carlos, nos comenta que desde el km 40 que acaba vomitando los efectos del autobús de la mañana, le cuesta ir tirando, camina más que corre y aún así, llega a meta, con 12 horas¡¡¡. Increible¡¡. Le acompañan a meta Bárbara e Inés emocionadas, pero qué bien se portaron¡¡
El siguiente Sergio¡¡¡ llega media hora más tarde. Otro campeón más, otro Transvulcano.
Por fin comprobamos que Jose llega al último control, los dos anteriores no aparecen, como tampoco da señales de vida no tenemos ni idea de dónde se encuentra. Espero que a partir de ahora se acuerde de ir llamando de vez en cuando para no patir.
Menos mal que Amparo estuvo animándome ante mi preocupación, ya me veía a Jose tirado por cualquier montaña.
Llega a las 14 horas y con buena cara, ni nos oye los chillidos que le damos, pues nos desgañitamos, que lo sepa.
Tras ducha de Jose, nos volvemos en taxi-furgoneta, Lobito, su amigo Joseva, Jose, Web, Amparo y yo. En el taxi tenemos un momento surrealista: Jose le pide al taxista que antes de emprender el viaje debe salir a vomitar, Joseba le pide al taxista que le abra la puerta que se le engancha la rodilla y debe estirar, Lobito se pone como loco diciéndole al taxista que pare el taxímetro. Amparo, Web y yo nos quedamos sin palabras. Menuda situación¡¡¡

Conseguimos llegar al hotel, sin vomitar nadie. Tras cena Amparo, Web y yo, que nos quiten lo bailao, nos volvemos al hotel a descansar.

POST-CARRERA.

Al día siguiente nos vamos yendo en distintos vuelos. El viaje a llegado a su fin.

         Como resumen a la Cronicaza, se puede decir que ha sido un éxito, es decir, al menos yo, me lo he pasado muy pero que muy bien. El tema de la carrera, aunque no me creáis ha sido secundario, sólo una excusa para que estemos algunos Zancadas juntos conociéndonos fuera del ámbito runner, que también hace esto germanor, ¿no?.


PD: Disculpad la Cronicaza, tenía mucho que decir. 


Marisa

5 comentarios:

webmaster dijo...

Suscribo 100% lo dicho por Marisa. Recuerdo el momento en que oí aquello de "Venga Marisa" y al girarme me encontré con ella, que alegría entre tanto silencio (muy llamativo). La verdad que lo pasamos muy bien, y me apunto a todas las que salgan. La crónica una pasada, muchas gracias por todo!!!!

webmaster dijo...

Otro día hablaremos de la maldición de la trompeta

Pedro dijo...

Muy chula Marisa!!! Gracias por contarnos lo vivido!!!

Xindi dijo...

Gran crónica Marisa!!! A la proxima me apunto si no es procesion del silencio. Enhorabuena a todos!!!

Marisa Cañellas Cardona dijo...

Gracias. Ya me contareis lo de la trompeta. Xindi, buscaremos carreras q nos dejen hablar, m'as tú q yo. Un abrazo